¿Cuál es la oración del dominio?

Es una oración que es realizada para que mantengas a alguien en tu vida por el tiempo que tú quieras o incluso indefinidamente. Esta oración es también lo  que comúnmente uno conoce con el nombre de “amarre” usada para que una persona se enamore de ti y se mantenga contigo.

Esta oración en realidad no se encuentra ligada con ningún tipo de religión ni con ningún santo ni entidad religiosa. Sin embargo, hay personas que suelen ligar la oración del dominio con la religión para poder recibir, según ellas, resultados más favorables y prometedores.

¿Qué debes saber de este rezo?

Los humanos muchas veces sufrimos por amor, y este mismo es el que puede motivar a una persona para vivir. La oración del dominio por lo general es utilizada por aquellas personas a las que no les corresponde alguien por quien sienten un gran amor.

El objetivo de la oración es enamorar a esa persona haciendo uso de la fuerza del Espíritu del Dominio. Muchas personas afirman que esta es una manera para conseguir que esa persona que tanto quieres, pero que en realidad no te corresponde con su amor, comience a sentir amor por ti y se quede contigo.

Aunque se realice la oración para poder adquirir el poder de enamorar a una persona mediante medios espirituales, también se debe seguir enamorando a esa persona regalándole cosas para que la oración supuestamente tenga un mejor efecto.

En realidad no importa si la oración del Dominio se realice sobre un hombre o sobre una mujer, en ambos tendrá efecto. Lo único que debes saber es que al realizarla lo estarás haciendo bajo tu propia responsabilidad.

A veces los resultados de la oración del dominio pueden estar algo afuera de nuestro propio control causando que a esa persona por la que hicimos la oración se enamore más de la cuenta y de esta manera las cosas se tornan un poco raras y molestas.

Rezarla es como realizar cualquier otro tipo de oración. Es decir, es igual como si, por ejemplo, se estuviera realizando la oración a San Luis Beltrán. Siempre debe ser realizada con mucha fe y también con mucho amor por esa persona.

oración del dominio

¿Qué debes de tener en cuenta?

Lograr dominar a una persona para que te ame y se sienta atraída por ti mediante el uso de la oración del Dominio no es nada fácil, pero sí bastante eficaz. Para esto debes de usar fuerzas que exceden tu capacidad como persona y meterte en el mundo espiritual.

La oración del Dominio, al igual que la oración de la sangre de Cristo, es una oración que debe ser usada con mucha sabiduría y debes de tener en cuenta que todo lo que estás pidiendo posiblemente se te pueda dar, así que debes ser muy cuidadoso con tus palabras y con lo que pides.

Otros aspectos que debes de considerar al momento de realizar la oración del dominio son los siguientes:

  • Tienes que pensar exactamente a quién o qué quieres tener.
  • Debes ser muy específico.
  • Debes pedir que suceda en un período de tiempo cercano.
  • Tienes que repetir la oración durante varios días seguidos.
  • No puedes esperar que pase por arte de magia, también tienes que ayudar a que suceda enamorando a la persona que quieras o realizando cosas que ayuden a que eso que desees se te pueda llegar a dar.
  • Cuidado con involucrarte con fuerzas espirituales muy poderosas.
  • No se puede deshacer la oración del dominio una vez ya hecha.
  • Ten en cuenta que lo estás realizando bajo tu propio riesgo.

Teniendo en cuenta todos estos aspectos mencionados anteriormente, serás capaz de pensar si de verdad quieres realizar esta oración o no, y podrás saber un poco mejor en qué te estás metiendo y qué es lo que estás utilizando.

Al realizar esta oración tienes que tener mucha fe en que lo que estás pidiendo sí se te va a poder dar y ser muy perseverante todos los días repitiendo la oración. De esta manera facilitarás mucho el proceso y podrás obtener resultados de una manera mucho más rápida.

rezo dominio

¿Cómo realizar la oración del dominio?

Para realizar esta oración y que la persona que deseas se sienta atraída por ti, necesitas primero tener estos materiales:

  • Busca una vela blanca.
  • Fósforos.
  • Tabaco fresco (debes molerlo y ponerlo en el suelo donde estarás al realizar la oración).
  • Una taza de cerámica o de vidrio.
  • Preferiblemente debes realizar esta oración utilizando la ropa con la que te verá esa persona la próxima vez que se encuentren.
  • Conocer el nombre completo de esa persona y tenerlo en la mente todo el tiempo mientras realizas la oración.

Una vez que hayas conseguido todo esto anteriormente mencionado, debes de encender la vela blanca, poner el tabaco en el piso y comenzar a recitar la siguiente oración en voz alta y legible:

En el nombre de Dios yo te invoco,
Espíritu del Dominio, Espíritu Intranquilo,
Espíritu del Desespero,
Espíritu de Don Juan de la Conquista,
Espíritu del Amor, Espíritu de Don Juan de los Caminos,
Espíritu de San Juan Minero,
Espíritu de San Juan de la Calle,
Espíritu de los 4 vientos, sendas y lugares,
Espíritu del Encanto, Espíritu de San Marcos de León,
Espíritu de Santa Martha y Santa Elena de Jerusalén,
Espíritu de San Salvador de Horta,
Espíritu de Santa Inés del Monte Perdido,
Espíritu de María de la Cabeza,
Espíritus benéficos todos,
yo los conjuro
para que me ayuden a dominar los cinco sentidos,
pensamientos, juicio, Espíritu vivo
y la voluntad de (nombre de la persona),
ofrezco este Conjuro
al Santo Ángel de la Guarda de (nombre de la persona),
por el santo día que lo bautizaron,
por el día en que nació (nombre de la persona),
por el día en que lo bautizaron
y por el día en que ha de morir.

Lo que estoy conjurando (vela o tabaco)
es el Espíritu vivo, cuerpo, mente,
miembro sexual, cabeza, pies y manos,
pensamiento, juicio y voluntad de (nombre de la persona).
Concededme Espíritus del Dominio
que (nombre de la persona) no pueda estar,
ni vivir tranquilo, que no pueda comer,
ni dormir, ni beber, ni andar
sin el pensamiento puesto en mí
que me llamo (tu nombre)
hasta que a mis pies venga a parar,
rendido de amor, de interés y deseo por verme,
desesperado por tenerme, atraído por mi sexo,
ofreciéndome el suyo, deseoso,
arrepentido y humilde,
halagándome con besos y caricias,
arrastrándose a mis pies, suplicante y manso,
siendo yo su dueña para mí
y por mí que me llamo (tu nombre).

Con dos te veo, con tres te ato,
la sangre te bebo y el corazón te parto,
Cristo valedme y dadme la paz.
Ven (nombre de la persona) dominado en cuerpo,
pensamiento y voluntad,
ya no puedes mirar a nadie más que a mí,
tu amor y tu cariño solo son para mí,
mi presencia te es atractiva, mi mirada te sugestiona,
mi voz te domina, mis ojos te ciegan
y mi voluntad es la tuya,
así sea, así sea, así sea, así sea.

Amén.

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